Masillas automotrices 18 Dec 2025 Equipo Técnico Poliescol Lectura técnica
Masillado automotriz sin retrabajos con productos Poliescol
Domina la preparación, mezcla, aplicación y lijado de las masillas automotrices Poliescol para lograr acabados duraderos sin retrabajos.

Por qué la masilla define el acabado final

Una reparación de carrocería sólo es rentable cuando el vehículo sale de la cabina a la primera, sin repintes ni microondas. La masilla es el puente entre el metal y la pintura y, por eso, elegirla y aplicarla bien es determinante. Las formulaciones de la línea de masillas Poliescol están diseñadas para ofrecer adherencia, alta tixotropía y fácil lijado, pero su desempeño depende de que se respeten proporciones, tiempos y espesores. En esta guía reunimos las buenas prácticas de nuestros técnicos para que cada parche quede listo para la base y el barniz sin sorpresas.

Beneficios de trabajar con un sistema completo

Cuando se combina la masilla correcta con desengrasantes, lijas y fondos compatibles se controla la retracción y se reduce el tiempo de entrega. Usar el mismo sistema nos permite documentar procesos, garantizar repetibilidad y obtener soporte directo. Además, cada producto Poliescol incluye ficha técnica y hoja de seguridad para que el operario sepa las condiciones ideales de trabajo y el cliente final reciba un acabado estable en el tiempo.

Preparación exhaustiva de la superficie

El 70% de los problemas en masillas proviene de una preparación deficiente. Trabaje sobre metal desnudo o primarios epóxicos bien curados; cualquier resto de óxido, grasa o silicona afectará la adhesión. Desengrase con paño limpio y un desengrasante libre de residuos. Evite usar thiner reciclado: arrastra contaminantes y endurece prematuramente la mezcla. Elimine pintura suelta, abolladuras flotantes y rebabas para que la masilla se apoye en una superficie estable.

Checklist de limpieza y perfil de anclaje

  • Lija el área con grano P80-P120 para abrir el poro y generar mordiente mecánico uniforme.
  • Retira polvo con aire filtrado y luego con paño sin pelusa; evita soplar con pistolas contaminadas.
  • Aísla los bordes con cinta para no contaminar zonas sanas y mantener el control del espesor.
  • Si el metal presenta óxido profundo, neutraliza y sella con un convertidor antes de masillar.
  • No apliques sobre superficies calientes; la temperatura ideal está entre 18 °C y 28 °C con humedad controlada.

Elegir la masilla correcta para cada daño

No existe una sola masilla para todo. Para golpes profundos o piezas estructurales usa formulaciones reforzadas con fibra, que resisten vibraciones y cambios térmicos. Para nivelar grandes áreas y facilitar el lijado, las masillas ligeras cargadas con microesferas ofrecen menor peso y menor resistencia a la lija. En acabados finos o zonas visibles, una masilla de acabado de grano ultrafino entrega la superficie lisa que el fondo necesita. Consulta la familia de masillas Poliescol y define el producto según el espesor requerido.

Compatibilidad con primarios y fondos

Respeta los tiempos de curado de los primarios epóxicos o wash primer antes de masillar; si aún están húmedos, la solvente atrapada generará burbujas. Después de lijar y nivelar, sella con un primer de alto sólidos para bloquear la absorción y reducir el consumo de base color. Recuerda que las masillas no reemplazan un buen fondeado: son un paso intermedio que necesita un recubrimiento compatible para estabilizar el sistema.

Paso a paso de aplicación

Trabaja siempre con espátulas limpias y flexibles; una espátula contaminada introduce siliconas o endurecedor sobrante. Extiende la masilla en capas cruzadas: una mano en sentido horizontal y otra vertical para llenar micro poros. Evita espesores mayores a 4-5 mm por pasada; si necesitas más volumen, realiza varias aplicaciones dejando que cada una gelifique antes de seguir. Un exceso de catalizador acelera el secado pero rompe la red polimérica y genera microfisuras a los pocos días.

Mezcla homogénea con el catalizador

Pesa la mezcla: 2 a 3% de endurecedor es la proporción ideal. Mezcla en una lámina limpia, aplana y pliega al menos 30 segundos hasta obtener color uniforme. No mezcles círculos cerrados, eso atrapa aire. Si la temperatura del taller es alta, prepara porciones pequeñas para evitar que el pot life se acorte antes de terminar la aplicación.

Aplicación, modelado y curado

Deposita la masilla con presión constante para asegurar contacto íntimo con el metal. Modela los bordes en bisel para facilitar el difuminado con la lija. Deja que el material gelifique; evitar manipularlo en el punto gomoso reduce el riesgo de arrancar la masa. Un curado completo es clave: tocar la superficie no basta, verifica que el espesor total esté sólido antes de lijar.

Lijado y calibración del espesor

Comienza con P80-P120 para nivelar, avanzando a P180-P240 para cerrar rayas y preparar el fondeado. Usa tacos rígidos en planos y tacos flexibles en curvas; lijar con la mano desnuda crea huecos. Marca la superficie con guide coat para identificar puntos altos y bajos rápidamente. Si aparecen poros, rellena con una capa fina en lugar de presionar más la lija. Las masillas ligeras de Poliescol eliminan polvo con facilidad, así que limpia seguido para ver el avance real.

Inspección visual y al tacto

Pasa la mano con luz rasante para detectar ondulaciones. Comprueba que los bordes queden integrados con el metal sin escalones. Si encuentras micro poros, aplica una masilla de terminación en capa fina y repite el lijado con P320-P400 antes del primer. Esta inspección toma minutos y evita repintes costosos.

Errores frecuentes y cómo evitarlos

Los problemas más comunes son el sangrado de manchas, fisuras y desprendimientos. Suelen venir de exceso de catalizador, falta de desengrase o aplicación sobre superficies calientes. Otro error es lijar agresivamente el borde y reducir el espesor hasta dejar metal expuesto. Mantén siempre un borde de transición y revisa la proporción de endurecedor. También evita usar pistolas de aire sin filtro de agua; la humedad atrapada se manifiesta como ampollas bajo la pintura.

Checklist final y entrega

Antes de pasar a pintura confirma: el área está limpia y libre de polvo, el espesor es uniforme, no hay poros abiertos, los bordes están difuminados y el sustrato está a temperatura ambiente. Documenta en la orden de trabajo la masilla usada, el porcentaje de catalizador y el grano de lija final. Así podrás rastrear cualquier reclamo. Si necesitas definir el producto ideal para tu taller o validar tu proceso, solicita asesoría y agenda una prueba con el equipo técnico Poliescol.

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